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Más difícil de lo pensado para los mexicanos en F1

Los mexicanos tuvieron un arranque complicado en el GP de Australia | AP
La nueva era de México en las pistas, con Pérez y Gutiérrez, tuvo un arranque complicado

CÉSAR HERRERA

Checo y Esteban hicieron historia en Melbourne, pero, seguramente, no de la manera que ellos habrían deseado. Pérez debutó en McLaren con el auto más decepcionante que la escudería británica haya hecho en el último lustro; Gutiérrez, en tanto, se estrenó en la Fórmula Uno con una discreta actuación, motivada por el error del novato de Sauber en la sesión clasificatoria. Sí, 2013 es una temporada histórica, pero nadie dijo que sería exitosa desde el inicio o que no estaría cuesta arriba.

Pérez, en el sitio 11, y Gutiérrez, en el 13, comenzaron la nueva campaña de F1 con el cuchillo entre los dientes, ayer en el Gran Premio de Australia. Ninguno puede irse completamente satisfecho por lo que ocurrió, pero sí sabedores de que hicieron buenas demostraciones bajo las circunstancias que los rodearon.

Mientras Kimi Raikkonen y Lotus ganaron la partida a Ferrari y Fernando Alonso, y a Red Bull y Sebastian Vettel, McLaren y Sauber, con sus pilotos mexicanos, vivieron una carrera ‘alterna’, con objetivos diferentes.

Checo empezó mal el día. En la Q2, reprogramada del sábado por la intensa lluvia, una mala elección de neumáticos lisos sobre una pista muy mojada, acompañada por una ponchadura, lo relegaron al sitio 15 de la parrilla de arranque, sólo tres sitios delante de Esteban, que había quedado 18 tras chocar con el muro el día anterior en Q1.

En el GP, Pérez quiso jugar a lo Sauber en su McLaren, apostando al compuesto medio de llantas para extender su primer tanda en pista al máximo. Sirvió de poco. Las posiciones que ganó las perdió muy rápido ante monoplazas mucho más veloces: Lotus, Ferrari, Red Bull y Mercedes.

El de Guadalajara exprimió a tope el decepcionante MP4-28 y no le alcanzó más que para el sitio 11, que estuvo cerca de convertirse en 10 en los giros finales, en los que se lanzó sobre Romain Grosjean (Lotus).

Del otro lado, Esteban, con la confianza lastimada luego de su choque en Q1, trazó una carrera segura, sin riesgos, sin ir al límite y con la única misión de cruzar la meta sin incidentes y con su C32 íntegro. Así lo hizo. Con manejo eficiente y discreto, el volante de Monterrey terminó 13. Pudo dar más, pero no había por qué correr riesgos innecesarios.

En la vuelta 18, tras ingresar a pits, Checo salió de la pista en el sitio 14, detrás de Esteban. Por primera vez en sus vidas, Pérez y Gutiérrez se encontraron en la pista en una carrera. Por primera vez en 44 años, dos mexicanos corrían juntos un GP de F1. La nueva era de oro del deporte motor nacional no comenzó con el brillo esperado, pero nadie dijo que así debía ser.